“Indigno de ser humano” (1948), de Osamu Dazai

Retrato del escritor Osamu dazai

La idea de ser respetado solía intimidarme excesivamente. Mi definición de un hombre «respetable» era la de quien ha triunfado casi completamente en engañar a la gente, pero que, finalmente, es desenmascarado por alguien omnisciente, omnipotente, que lo arruina y le hace sufrir una vergüenza peor que la muerte.

Indigno de ser humano
Osamu Dazai

Tres fotografías, tres diarios. Su protagonista es Oba Yozo, un loco según nos cuenta el escritor que introduce la historia y que le va a dar su epílogo. Desde el primer momento, Yozo nos hace partícipes de la visión monstruosamente deformada que tiene de su propia naturaleza. Sigue leyendo

“Medianeras” (2011): Wally en Buenos Aires

Medianeras, de Gustavo Taretto

Medianeras (2011). Fotograma

Todos los edificios, absolutamente todos, tienen una cara inútil, inservible, que no da al frente ni al contrafrente: la medianera. Superficies enormes que nos dividen y nos recuerdan el paso del tiempo, el smog y la mugre de la ciudad. Las medianeras muestran nuestro costado más miserable: reflejan la inconstancia, las grietas, las soluciones provisorias.

Medianeras

Gustavo Taretto

Sentimientos y arquitectura, palabra e imagen, se dan la mano en esta deliciosa película que muestra las vidas paralelas de sus dos protagonistas, Martín, el fóbico diseñador web, el lado más humorístico de la historia, y Mariana, la decoradora también fóbica, el lado más dramático, que siendo vecinos, parecen condenados a ignorarse siempre en el incesante trasiego de la gran ciudad en la que viven: Buenos Aires. Sigue leyendo

“Voces de Chernóbil (1997): Crónica del futuro”, de Svetlana Alexiévich

 

Voces de Chernóbil. Svetlana Alexiévich

Voces de Chernóbil, de Svetlana Alexiévich (Debolsillo, 2015)

Por los caminos nos encontrábamos perros asilvestrados y gatos. A veces se comportaban de manera extraña, no reconocían a los hombres, huían de nosotros. Yo no llegaba a comprender qué les pasaba, hasta que nos ordenaron que disparásemos contra ellos.

Oleg Leóntievich Vorobéi, liquidador

Luego regresamos a casa. Me quité de encima todo aquello, toda la ropa que llevaba, y la tiré a la basura. Pero la gorra se la regalé a mi hijo pequeño. Tanto me la pidió que… No se la quitaba para nada.

Al cabo de dos años, el diagnóstico fue tumor en el cerebro.

El resto lo acabará de escribir usted. No quiero seguir hablando.

Ígor Litvín, liquidador

El mundo que nos rodeaba, antes amoldable y amistoso, ahora infundía pavor. La gente mayor cuando se marchaba evacuada y aún sin saber que era para siempre, miraba al cielo y se decía: “Brilla el sol. No se ve ni humo, ni gases. No se oyen disparos. ¿Qué tiene eso de guerra? En cambio, nos vemos obligados a convertirnos en refugiados…” Un mundo conocido…, convertido en desconocido.

Svetlana Alexiévich

Voces de Chernóbil

Liudmila Ignatenko, la joven viuda de un bombero que fue una de las primeras víctimas del accidente nuclear de Chernóbil, abre esta extraordinaria narración coral sobre la “historia omitida” de esta tragedia moderna cuya última línea no se escribirá hasta dentro de miles de años. Sigue leyendo