«La gente puede sobrevivir debajo de una gruesa capa de hipocresía. Puede traicionar sus ideales, supuestas creencias, principios, promesas, lo que sea, pero no puede vivir con la verdad».
Tristeza de los cítricos
Liliana Blum
La escritora mexicana Liliana Blum presenta en Tristeza de los cítricos una selección de cuentos que abarca años de escritura. El conjunto muestra un mundo violento y feroz con el que tienen que lidiar sus protagonistas, mujeres de muy distinta condición. Las hay jóvenes y maduras, inocentes, retorcidas, lucidas, desvariadas. Algunas historias son terroríficas y otras divertidas, con un sentido del humor muy corrosivo.
La tristeza de los cítricos a la que alude el título del libro es una enfermedad que afecta a los naranjos, mandarinos y pomelos. La acción de este virus, transmitido por pulgones, debilita a los árboles. Reduce su producción y puede matarlos en meses o incluso semanas. Por este libro desfilan pulgones de dos patas y sus víctimas. Las relaciones entre los personajes son tóxicas. Es la ley de la jungla: comer o ser comidos.
Liliana Blum plantea situaciones muy violentas en varios cuentos. Aunque hay momentos de gran crudeza, la autora evita una recreación morbosa de la violencia. Liliana Blum denuncia la impunidad y la injusticia que reinan en este mundo violento que retrata. Es un universo dominado por el caos y el azar, en el que cada encuentro es más una amenaza que una posibilidad de apertura.
Mis cuentos favoritos son Agua en los pulmones y El diablillo en balsa, que son también los más humorísticos. Ambos están contados por narradoras poco fiables. El primero nos descubre la oscura historia de rivalidad de la protagonista con su hermana mientras tiene lugar la boda de la sobrina. El segundo parte de dos notas de prensa que recogen la suerte dispar de unos balseros cubanos. Su destino es la cárcel y la deportación cuando caen en manos de las autoridades mexicanas. Pero siempre puede haber algún alma caritativa que intente interceder por ellos. Aunque llamar «caritativa» a la protagonista de este cuento es pecar de generosos.
Tristeza de los cítricos, de Liliana Blum, puede echar atrás a más de un lector por la crudeza de algunos cuentos, lo que en ningún caso menoscaba su calidad. Lo más terrible es que lo que ella denuncia en esas historias son cosas que ocurren de verdad. A este valor de denuncia, hay que sumarle el talento narrativo de la autora, que juega con el suspense para enganchar desde la primera línea. Es una lectura breve, pero de una intensidad que solo los mejores escritores consiguen con sus cuentos.
Te puede interesar también:

Toda una lectura para despejar la mente por lo que veo, ¿eh? El título ya promete lo que comentas en tu reseña, Juan. Te hago una pregunta que resulta tonta según el contexto: ¿Es deprimente? He visto las lecturas relacionadas a pié de entrada, ¿pero a qué otra lectura dirías que se parece?
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hola, Olga. Esta es una lectura incómoda en algunos momentos, pero, al menos yo, no he terminado con una sensación deprimente. Al contrario, me gusta cómo escribe Liliana Blum y tengo curiosidad por leer más de ella. Respecto a lecturas parecidas, no sé. Blum dice que su autora favorita es Margaret Atwood. Saludos 🙂
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias, Juan. Por esta reseñas y por todas las anteriores. Saludos:)
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias a ti, Olga. Por leer y comentar 🙂
Me gustaLe gusta a 1 persona
Me llama mucho la atención este libro. Me gusta ese contraste de humor y truculencia, por otra parte muy mexicano. Desconocía esta enfermedad de los árboles que da tan bello título a la obra. Veo que Liliana Blum es especialista en poner títulos atractivos a sus libros (“El monstruo Pentápodo”, “El libro perdido de Heinrich Boll”…) Todo suma. Gracias por ponerla en mi lista, Juan, una suerte contar con tus reseñas. Un saludo 😊
Me gustaLe gusta a 1 persona
Gracias, Eva. Los títulos de Liliana Blum son buenísimos, dan ganas de leer todos sus libros solo por eso 😆 Tienes razón, esa mezcla es típica de allí. Se notan las raíces mexicanas de Blum. Saludos 🙂
Me gustaLe gusta a 1 persona
Aunque me apetece leerlo por la calidad, el suspense y ese humor corrosivo, no sé si pueda con la violencia, especialmente porque sé que es real, tal como lo vive México hoy. Gracias por la recomendación, Juan.
Me gustaLe gusta a 1 persona
Hola, Paula. Es cierto lo que dices. Si pruebas, me encantaría conocer tu opinión. Saludos 🙂
Me gustaLe gusta a 1 persona
Pingback: “Los árboles caídos también son el bosque” (2015), de Alejandra Kamiya | Sorpresa y suspense