Escribir en los tiempos de la Inteligencia Artificial

Imagen cómica: Van Helsing mostrando la cruz a una IA disfrazada de Drácula

Contenido de la entrada:

  1. ¿Utilizas la IA para escribir?
  2. Producir novelas
  3. Escribir novelas
  4. La cara de la literatura y el envés de la IA

¿Utilizas la IA para escribir?

Acabo de registrar mi nueva novela. Se llama El cantante que desafinaba. Vuelve la inspectora Lidia Cruz y vuelve la diversión. En breve os hablaré de ella. Hoy quiero comentar mi visión sobre escribir en los tiempos de la Inteligencia Artificial. Al rellenar el formulario del Registro de la Propiedad Intelectual me he encontrado con la siguiente pregunta:

«¿Los objetos de propiedad intelectual sobre los que solicita la inscripción de los derechos de explotación, contenidos en el ejemplar identificativo, han sido generados, total o parcialmente, a través de sistemas de inteligencia artificial?».

La respuesta es «No», como en el resto de mis escritos. Al publicar en Amazon hay que responder a una pregunta similar desde hace tiempo. Guste o no, el uso masivo de la IA para generar contenidos por parte de los escritores está ya a la orden del día. Utilizo la expresión generar contenidos deliberadamente, porque escribir es otra cosa.

Producir novelas

Igual que se producen zapatos en serie, gracias a la IA se pueden producir novelas de la misma forma industrial, y con una calidad literaria similar a la que puedan tener los zapatos: ninguna. Hace ya dos años Amazon limitó a tres las publicaciones diarias para intentar contener el aluvión de libros escritos por IA publicados a través de KDP. Habéis leído bien: ¡tres publicaciones diarias! Esta «draconiana» medida por parte de Amazon ya avisa de que los grandes actores tecnológicos se frotan las manos con las posibilidades de mercado que les abre el uso de la IA y la multiplicación de la producción que conlleva. Pura lógica capitalista.

Escribir novelas

Escribir es un proceso que surge de la necesidad interna de buscar un sentido a la propia experiencia. La única necesidad interna que tiene una IA es la de servir a los intereses de sus financiadores. Los sesgos de la IA responden a los parámetros ideológicos de sus creadores. Quien recurre a la IA para elaborar tramas, personajes, diálogos da por bueno ese marco ideológico en el que lo que está en juego es su propia supervivencia como escritores. Porque el mismo peligro que corren otras profesiones como la de ilustrador o traductor la corren también los escritores con la llegada de la IA.

La cara de la literatura y el envés de la IA

Borges escribió en El hacedor:

«Un hombre se propone la tarea de dibujar el mundo. A lo largo de los años puebla un espacio con imágenes […] Poco antes de morir, descubre que ese paciente laberinto de líneas traza la imagen de su cara».

Parece difícil que el escritor que recurre a la IA para que le haga el trabajo, por mucha cara que tenga, acabe encontrando la imagen de su cara en el producto generado por la IA. Ese producto, por lo demás, tendrá la imagen deformada del mundo que responde a los intereses de los dueños de la IA. Esta es gente manipuladora en extremo, que no se cansan de repetirte lo guapo que eres, y que con la misma sonrisa hipócrita aprietan el botón que te aniquila. Programan las IA para que tengan una apariencia amistosa y se ganen tu confianza, pero lo que quieren son tus datos para hacer su negocio. En el terreno literario, el objetivo último de los desarrolladores de la IA y de sus jefes es sustituir a los escritores por la IA. Utilizan gratis el trabajo de estos para entrenar sus modelos de IA. Pronto sus algoritmos volverán invisibles a los escritores de carne y hueso en beneficio de novelas generadas por las IA corporativas, con las que sus dueños no tendrán que repartir regalías. Habrá novelas, pero no escritores ni literatura.

Para terminar esta breve exposición sobre escribir en los tiempos de la Inteligencia Artificial, me planteo como mera especulación literaria la posibilidad de que algún día una IA sea capaz de escribir libros tan supuestamente buenos como los de los mayores talentos de la literatura. Aunque así fuera, yo no perderé un minuto leyendo esa basura carente, por su propia naturaleza, de una mirada genuina sobre nuestro mundo. Que se la lean los algoritmos y se alimenten en un bucle infinito con su propia vacuidad.

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10 comentarios en “Escribir en los tiempos de la Inteligencia Artificial

  1. No es posible que la IA sustituya la creación del hombre, aunque es escalofriante pensar que pueda acercarse y lo que es peor, que haya un público dispuesto a consumirla. ¿Puede la IA sustituir a Cortázar, a Tostoi o a Dickens? No, porque el alma y la persona entera del que escribe y hasta su momento vital, está en cada una de sus palabras y un libro es mucho más que un argumento, hay una comunicación entre el escritor y el que lee, de piel a piel y lo mismo pasa con un cuadro, con una película… nunca, nunca podrá ni acercarse, conmigo que no cuenten.
    A la espera de tu próxima publicación Juan, y muy contenta de la noticia, ya nos dirás. Un saludo 😊

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    • Gracias, Eva. En breve presentaré como merece la nueva aventura de Lidia. Buen rollo asegurado 😉

      La posibilidad más escalofriante es que pueda haber un público para esos libros sin alma como dices. Conmigo que no cuenten tampoco. Saludos 🙂

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  2. ¡Uf, vaya tema! Da para hablar horas y horas.

    Hasta hace poco, yo compartía al cien por cien tu reflexión sobre la imposibilidad de que una IA fuera capaz de escribir libros con cierto nivel de calidad literaria. Sin embargo, día a día compruebo con espanto que las creaciones de la IA son cada vez mejores, casi indistinguibles de la realidad.

    De hecho, muchos de los textos que pululan por internet (incluidos algunos artículos periodísticos) son creaciones de la inteligencia artificial. Antes era fácil detectarlos, ahora ya no tanto. Así que mucho me temo que será cuestión de tiempo que estos engendros artificiales sustituyan a los creadores humanos.

    En el caso que nos atañe, el resultado será seguramente la producción industrial de novelas y relatos de todo tipo. Un tsunami de creaciones sin alma, de acuerdo, pero ¿cuántos lectores se darán cuenta? ¿A cuántos les dará igual?

    En fin, no me hagas mucho caso. Creo que hoy me he levantado un poco pesimista. En todo caso, nosotros seguiremos siendo la resistencia.

    ¡Un saludo!

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    • Hola, Daniel. Nos hemos cruzado 😆 En la IA no hay libre albedrío ni pensamiento ni emoción Sus programadores podrán imitar las estructuras de los géneros y conseguir textos con una correcta sintaxis. Si alguien prefiere el sucedáneo al original, adelante. Veremos qué queda de estos polvos cuando pase el efecto efervescente de la novedad. La Resistencia vencerá 🙂

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  3. Nunca usaré la IA, ni para que me rellene un párrafo en el que tengo dificultad. Además de todo lo que expones en este artículo (con la claridad de siempre), el que use la IA nunca será escritor. Sabrá cómo usar una herramienta, pero nunca aprenderá el oficio de escribir. Para ello se necesita paciencia y mucha práctica. Usar la IA es una muleta que te va atrofiando. Si no usas tus músculos se atrofian, lo mismo pasa con el cerebro. Recientes estudios demuestran que los estudiantes que escriben sus ensayos con IA tienen una capacidad menor de comprensión. Yo escribo porque quiero escribir y aprender a escribir mejor. Solo aquellos que quieran decir “escribí un libro”, la utilizarán, pero en el fondo nunca se reconocerán como escritores.

    El problema que veo es que nunca sabremos qué está escrito por la IA. El capitalismo “florece” en la ambigüedad, nunca conoces realmente el origen o el contenido de los productos y no será etiquetado. (¿Acaso hoy ves las páginas web etiquetadas?) Así que estaremos inundados, aunque haya lectores genuinos que no quieran leer la falsificación de IA. Tener visibilidad será cada vez más difícil. Pero no me importa: yo sigo creciendo como escritora.

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    • Hola, Paula. Muy interesante lo que dices sobre que el cerebro, como
      cualquier músculo, se atrofia si no lo ejercitas. No sé si son escritores o si se reconocen como tales quienes usan la IA para escribir, allá ellos. Lo que tengo claro es que alimentan la maquinaria que los va a devorar. Es evidente también que si pueden dar gato por liebre con la IA también lo harán. Es lo que pasa cuando se antepone el negocio a cualquier consideración ética o estética. Pero escribir, como bien sabes, es algo muy diferente 🙂

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  4. Escribo literatura infantil. Un día puse uno de mis poemas en chat gpt, dijo que esa «alma» que tenía mi escrito, la IA no la podía crear.. También le dije que tomando en cuenta ese poema mío escribiera otro parecido, tratando de imitar mi estilo.Leí lo que escribió y la verdad yo hubiese cambiado el 95% ahí no estaba yo. Sigamos cultivando eso, lo que la IA no nos puede quitar: Nuestra «alma» en cada línea.

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