«Cuatro días de Enero» (2008), de Jordi Sierra i Fabra

Portada de "Cuatro días de enero" de Jordi Sierra i Fabra

«—Un asesinato es un asesinato, con o sin Generalitat, con o sin República».

Cuatro días de enero
Jordi Sierra i Fabra

Jordi Sierra i Fabra inició su serie del inspector Mascarell con Cuatro días de enero. La acción de la novela transcurre en enero de 1939, en los cuatro días previos a la entrada de las tropas de los nacionales en Barcelona. El inspector Mascarell es el último policía que permanece en su puesto. Barcelona es una ciudad sin ley. Muchos huyen hacia la frontera antes de que lleguen los fascistas. Pese a las soflamas oficiales que invitan a la heroica resistencia frente al enemigo, todos dan por segura la derrota.

El inspector Mascarell ha sido fiel a la República. Sabe que corre peligro quedándose en Barcelona, pero su mujer está enferma y no piensa abandonarla. Ya han perdido a su hijo en la guerra. Una prostituta se presenta en la solitaria comisaría para denunciar la desaparición de su hija. Mascarell inicia la investigación, que inmediatamente se complica y le lleva a atravesar el paisaje de caos y desolación que le rodea como un solitario Quijote en busca de respuestas. Siguiendo sus pasos vamos conociendo el brutal desgaste que ha provocado la guerra en una ciudad cuyos habitantes agotan sus últimas horas de resistencia frente al invasor:

«Ya no quedaban persianas en las ventanas. Las habían quemado para calentarse. Y tampoco había cortinas. Con las últimas hicieron bragas y calzoncillos el invierno anterior. Los cristales estaban cubiertos con cartones, para no dejar pasar la luz. Claro que la corriente eléctrica hacía mucho que no funcionaba las veinticuatro horas, y por tanto el peligro de ser un reclamo para los bombardeos ya no existía».

Gracias al inspector Mascarell conocemos también a los próximos vencedores de la guerra, que ya regresan a su guarida para el futuro ajuste de cuentas. La integridad personal de Mascarell le llevará a enfrentarse con quienes podrían ser aliados de conveniencia en los nuevos tiempos que se avecinan. Está dispuesto a llegar hasta el final en su investigación. Es algo que para los demás parece descabellado, pero que a él le da el suficiente sentido como para seguir adelante.

«Uno de los problemas de hoy es que los necios y los fanáticos están siempre seguros de sí mismos, mientras que los sabios están llenos de dudas».

Miquel Mascarell es un hombre de acción y no duda, empujado por su instinto de buen policía. Al final, incluso en tiempos de convulsión y derrota, es la personalidad la que hace la diferencia.

Cola de racionamiento en Barcelona (1939)
Cola de racionamiento en Barcelona (1939)

Jordi Sierra i Fabra narra con gran maestría en Cuatro días de enero esos momentos de locura que vivió Barcelona antes de caer en manos de los fascistas durante el final de la Guerra Civil. Sobre la génesis de la novela, el propio autor comenta:

«González Ledesma me habló de sus recuerdos, de cómo mataron a su mejor amigo en el asalto a un almacén de comida (escena que sale en la novela). Llevaba la idea en la cabeza desde hacía más de veinte años: situar una historia en ese contexto. Por eso insisto en que no es una novela de la Guerra Civil, sino una novela policíaca ambientada en un marco histórico concreto, que es lo que la diferencia y le da carácter».

La estructura policial de Cuatro días de enero, ciertamente, le da una fuerza inusitada a ese retrato histórico. Destacan los personajes sobre una trama que da el suficiente juego, muy en particular Miquel Mascarell, cuyo conocimiento invita a seguirle los pasos en sus posteriores aventuras.

Cuatro días de enero comenzó la serie del inspector Mascarell, de la que Jordi Sierra i Fabra ha publicado catorce entregas hasta la fecha.

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9 comentarios en “«Cuatro días de Enero» (2008), de Jordi Sierra i Fabra

  1. Siempre había asociado a Jordi Serra con literatura juvenil, aunque leí su “Historia de la música rock” y me sorprendió su estilo fresco, y didáctico también, pero lo justo. Esta serie del inspector Mascarell me ha llamado la atención, sobre todo por ver cómo recrea la sociedad española en los años en que sitúa los casos que investiga, así que probaré con el primero. Gracias por la información y enlaces Juan!!

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  2. ¡Hola! Con todo lo que cuentas de esta novela me estaba imaginando un film noir en blanco y negro de los años cuarenta. Ciertamente la trama y el protagonista se prestan para eso, creo que lo único que le falta es ser una novela de habla inglesa para encajar perfecta en la formula. Aunque su contexto histórico le da un valor añadido. Interesante aporte, por su puesto sin ningún componente fantástico 😆 ¡Saludos!

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  3. Hola, catorce entregas I Fabra sí que se inspiró para seguir las aventuras de su detective. De él he leído sus libros juveniles. Esta novela parece ideal para adentrarse en sus narraciones adultas. Saludos y gracias por la recomendación 🙂
    Pd: creí que harías una reseña de la novela de Ferrante, fui engañada XD

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