«Con la idea consoladora de que las verdades de una época eran los absurdos de otra, y que no importaba mucho lo que pensases siempre que hicieras lo que había que hacer, y según su punto de vista él lo hacía, Wilt se quedó al fin dormido».Wilt
Tom Sharpe
Tom Sharpe publicó Wilt en 1976, el año en el que las muñecas hinchables salieron del armario para desatar un torrente de risas gracias a esta sátira de los círculos académicos e intelectuales de la época. Henry Wilt, el protagonista, es profesor en una escuela de artes y oficios en la que sus jefes y compañeros le toman aun menos en serio que sus alumnos. Eva, su mujer, le echa en cara su falta de iniciativa, algo que a ella le sobra para embarcarse en toda suerte de actividades que amplíen su horizonte vital. Wilt, amargado, pasa su tiempo fantaseando con asesinar a su mujer.
La vida de Wilt da un vuelco cuando asiste a regañadientes a una fiesta para conocer a los nuevos amigos de Eva. Estos son dos norteamericanos, Sally Pringsheim y su marido Gaskell, un matrimonio rico de costumbres liberales. El encuentro de Wilt con Sally desemboca en una pesadilla para él. Después de un humillante episodio con una muñeca hinchable, Wilt verá como todo su mundo se tambalea cuando la policía llama a su puerta para acusarle del asesinato de su mujer.
El inspector Flint es el antagonista de Wilt, un veterano policía que pronto comprende que, bajo la apariencia apocada de Henry Wilt, se esconde un hombre con una voluntad de hierro y una mente maquiavélica, capaz de elaborar los más retorcidos planes para despistar a la policía y salirse con la suya. Pero Flint también es un hombre de férrea voluntad y no está dispuesto a dejar escapar a su presa. El choque entre él y Wilt va subiendo de intensidad, anticipando un final en el que uno de los dos deberá claudicar para no volverse loco.

Tom Sharpe tenía experiencia como profesor, igual que Henry Wilt. Sus mordaces críticas a los compañeros de Wilt, como la que hace a la señora Chatterway, demuestran que el fracaso de los planes de estudio es un asunto que viene de lejos.
«— […] la señora Chatterway […] se enorgullecía de ser defensora de la educación progresista, papel en el cual había hecho una aportación sustanciosa al índice de incultura en varias escuelas primarias, muy buenas antes de su intervención».
El retrato que hace Tom Sharpe tanto de los profesores como de los alumnos no deja títere con cabeza. Pero la crítica más despiadada que hace Sharpe en Wilt va dirigida contra Sally y su marido rico. Con su apariencia liberal y su feminismo a la carta, son gente que se cree superior al resto. Se burlan de personas como Eva y Henry Wilt, que solo son un capricho para ellos. Escrita en los 70, esta novela nos recuerda que antes de las batallas culturales de los últimos años con sus vergonzosas cancelaciones ya se libraban otras batallas culturales entonces con el mismo oportunismo y falta de honestidad intelectual.
El punto más flojo de Wilt está en el enfoque de la relación de Henry Wilt y su mujer. El tratamiento es demasiado convencional, aunque puede interpretarse como parte de la sátira. En todo caso, esto no empaña el conjunto, que se sustenta en las andanzas del profesor y su feroz duelo con el inefable inspector Flint.
Tom Sharpe escribió varios libros más con Henry Wilt de protagonista:
- Las tribulaciones de Wilt (1979)
- ¡Ánimo Wilt! (1984)
- Wilt no se aclara (2004)
- La herencia de Wilt (2009).
Michael Tuchner dirigió en 1989 la adaptación de Wilt en el cine. Garbi Losada y Jose Antonio Vitoria realizaron la adaptación teatral.
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La leí hace muchísimo y recuerdo muy poco. Pero lo que sí recuerdo es que me partía de risa y me gustó mucho. Me han entrado ganas de releerla.
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También la leí en su momento. Me he reído igual que entonces 😉
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Hace tiempo que lo leí. Recuerdo que me encantó. Genial. Humor y literatura.
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Es uno de los libros más divertidos que he leído. Genial como dices 🙂
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De los libros que tuve que leer en mis años de instituto, este fue uno de los que mejor recuerdo me dejaron. Tal vez porque lo leí en catalán y fue un soplo de aire fresco al lado de las otras lecturas obligatorias de la asignatura (aburridísimos autores contemporáneos, muchos de ellos convenientemente subvencionados).
Tu reseña me ha dado ganas de volver a leerlo.
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Tom Sharpe vivió años en la Costa Brava, debían pensar que también era un autor catalán 😆 Una segunda lectura siempre es diferente de la primera, pero las risas han sido las mismas. Saludos 🙂
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Creo que no lo he llegado a leer aunque me resulta muy conocido, tu reseña me ha animado. Me he imaginado como protagonista a Woody Allen en el papel de Wilt, alguien aparentemente inofensivo con mente maquiavélica… lo de la crítica al sistema educativo y a tantos otros aspectos de la sociedad, sea de la década que sea, siempre está vigente, pero puede ser interesante ver cuáles eran los puntos débiles del momento en que se escribió este libro. Gracias por estas interesantes recomendaciones, Juan, un saludo 😊
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Me imagino más a alguien como John Cleese. Es muy inglés el personaje. «Wilt» es una sátira muy divertida e irreverente, de haberla publicado en esta época habrían cancelado a Tom Sharpe. Saludos, Eva 🙂
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