“Teoría King Kong” (2006), de Virginie Despentes

Escribo desde la fealdad, y para las feas, las viejas, las camioneras, las frígidas, las mal folladas, las infollables, las histéricas, las taradas, todas las excluidas del gran mercado de la buena chica. Y empiezo por aquí para que las cosas queden claras: no me disculpo de nada, ni vengo a quejarme. No cambiaría mi lugar por ningún otro, porque ser Virginie Despentes me parece un asunto más interesante que ningún otro.

Teoría King Kong
Virginie Despentes

Virginie Despentes tiene claro el papel secundario que se espera de ella como mujer en este sistema burgués y capitalista. Arremete contra ello con un estilo directo y afilado, antídoto contra la corrección política que silencia las verdades que no les gusta escuchar a quienes pretenden imponer su visión del mundo como la única aceptable. Sigue leyendo

“Castellio contra Calvino” (1936), de Stefan Zweig: Dictadura o libertad

Castellio contra Calvino. Portada del libro. Una mano dibujada que sujeta un rayo

Toda nuestra justicia es iniquidad. Nuestros méritos, estiércol. Nuestra gloria, oprobio. Y lo mejor que sale de nosotros, está siempre contaminado y viciado por la impureza de la carne y mezclado con la inmundicia.

Institutio religionis christianae
Juan Calvino

Al reflexionar acerca de lo que en definitiva es un hereje, no puedo sino concluir que llamamos herejes a aquellos que no están de acuerdo con nuestra opinión.

Contra libellum Calvini
Sebastián Castellio

En pleno auge del nazismo, Stefan Zweig escribe este ensayo crítico sobre Juan Calvino y la dictadura teocrática que implantó en Ginebra durante el siglo XVI. El paralelismo histórico es claro. Si Stefan Zweig no consiguió con esta obra que los nazis quemasen y prohibiesen sus libros es porque ya lo había conseguido con sus obras anteriores, inspiradas todas por un profundo sentimiento pacifista y de tolerancia.

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“El piloto de Hiroshima: Más allá de los límites de la conciencia” (1962), de Günther Anders

Portada de El piloto de Hiroshima, de Günther Anders. Se ve el hongo atómico de la bomba que arrasó Hiroshima

Para las personas corrientes, incluso para las más honestas de entre ellas, no ser corriente es siempre un acto de traición.

El piloto de Hiroshima
Günther Anders

Claude Eatherly fue el piloto que realizó el vuelo de reconocimiento sobre Hiroshima antes del lanzamiento de la bomba atómica el 6 de agosto de 1945. Mientras que el resto de los que participaron en esta misión aceptaron con naturalidad su papel de héroes en su vuelta a casa, Eatherly acabó, años después, renegando públicamente de la guerra y solidarizándose con las víctimas. Para entonces, tras diversos delitos menores y algún intento de suicidio, ya estaba encerrado en un psiquiátrico. Sigue leyendo