Chernóbil, Fukushima, Madrid

Incompetencia, secretismo, engaño: así se escribe la historia de los accidentes nucleares

 

No sólo nos engañaban las autoridades, tampoco nosotros queríamos saber la verdad.

Liudmila Dmítrievna Polénskaya, maestra rural

 

No, no eran una pandilla de criminales. Más bien nos encontramos ante una combinación letal de ignorancia y corporativismo.

Vasili Borísovich Nesterenko, ex director del Instituto de Energía Nuclear de la Academia de Ciencias de Belarús

 

Voces de Chernóbil

Svetlana Alexiévich

El accidente nuclear de Chernóbil (1986) marca la fecha del desmoronamiento del poder soviético, lo que en cierta forma resulta muy tranquilizador, porque permite aislar el fenómeno dentro de unos parámetros muy lejanos de los nuestros. Sin embargo, la lectura de Voces de Chernóbil, que ilumina sin duda ese momento de la caída del comunismo, revela igualmente un preocupante parecido de la conducta de la gente bajo un régimen totalitario y bajo otra clase de gobiernos, donde en principio cabría esperar una respuesta diferente ante hechos de una gravedad extrema. Sigue leyendo

“Voces de Chernóbil: Crónica del futuro”, de Svetlana Alexiévich

 

Voces de Chernóbil. Svetlana Alexiévich

Voces de Chernóbil, de Svetlana Alexiévich (Debolsillo, 2015)

Por los caminos nos encontrábamos perros asilvestrados y gatos. A veces se comportaban de manera extraña, no reconocían a los hombres, huían de nosotros. Yo no llegaba a comprender qué les pasaba, hasta que nos ordenaron que disparásemos contra ellos.

Oleg Leóntievich Vorobéi, liquidador

Luego regresamos a casa. Me quité de encima todo aquello, toda la ropa que llevaba, y la tiré a la basura. Pero la gorra se la regalé a mi hijo pequeño. Tanto me la pidió que… No se la quitaba para nada.

Al cabo de dos años, el diagnóstico fue tumor en el cerebro.

El resto lo acabará de escribir usted. No quiero seguir hablando.

Ígor Litvín, liquidador

El mundo que nos rodeaba, antes amoldable y amistoso, ahora infundía pavor. La gente mayor cuando se marchaba evacuada y aún sin saber que era para siempre, miraba al cielo y se decía: “Brilla el sol. No se ve ni humo, ni gases. No se oyen disparos. ¿Qué tiene eso de guerra? En cambio, nos vemos obligados a convertirnos en refugiados…” Un mundo conocido…, convertido en desconocido.

Svetlana Alexiévich

Voces de Chernóbil

Liudmila Ignatenko, la joven viuda de un bombero que fue una de las primeras víctimas del accidente nuclear de Chernóbil, abre esta extraordinaria narración coral sobre la “historia omitida” de esta tragedia moderna cuya última línea no se escribirá hasta dentro de miles de años. Sigue leyendo