Lo nuevo, lo viejo y lo clásico

“Todo lo que no es tradición es plagio.”

Eugenio d’Ors

Todo creador quiere ser original, que su voz destaque en el coro reflejando su carácter único e irrepetible que le hace diferente al resto. Para muchos, lo original se reduce a lo nuevo. Desprecian los referentes clásicos, que para ellos son la pesada herencia de la que hay que deshacerse. Sin embargo, esta herencia influye sobre ellos igualmente. No puede haber un ateo sin un Dios al que negar, como no puede existir lo moderno sin lo clásico o lo nuevo sin lo viejo. Sigue leyendo

Vuelve a tu zona de confort

Desmontando un absurdo de nuestros días

Millones de personas viven hoy desplazados de sus hogares por las guerras, hambrunas y persecuciones políticas o religiosas en la mayor crisis de refugiados que se conoce desde el final de la II Guerra Mundial.

Millones de personas también han perdido sus casas, sus trabajos y sus ahorros a consecuencia de la crisis de 2008, que ha traído toda suerte de recortes en la educación, sanidad, salarios, mientras billones del presupuesto público eran destinados a cubrir las pérdidas del sector bancario y financiero en lo que oficialmente se ha llamado rescate y que una mayoría creciente consideramos una estafa, cuyo objetivo básico es enriquecer a unos pocos a costa de volver un infierno la existencia del resto.

En resumen, podemos decir que nos han sacado de una patada de nuestra zona de confort y que todavía estamos recomponiendo la figura después del golpazo. Sigue leyendo

Sorpresa y suspense

Si te gusta cómo empieza una historia, lo primero que querrás saber es cómo acaba. Pero si alguien te cuenta su final antes de tiempo, adiós a la emoción que estabas sintiendo. Si ya sabes lo que va a ocurrir, la emoción desaparece, aunque puedas seguir disfrutando en otros planos. Lo imprevisto y la incertidumbre son lo que mantiene la emoción en una historia. Sin sorpresa ni suspense la expectativa que genera la historia se cumplirá de la manera más previsible, que es también la más aburrida. Sigue leyendo