“El rumor del oleaje” (1954), de Yukio Mishima: Dafnis y Cloe en una isla paradisiaca

El rumor del oleaje, de Yukio Mishima. Ilustración de Marta Gómez-Pintado

El rumor del oleaje, de Yukio Mishima. Ilustración de Marta Gómez-Pintado

Ambos oraron durante largo rato. Y precisamente porque nunca se les había ocurrido dudar de la providencia de los dioses, percibían esa providencia a su alrededor.

El rumor del oleaje
Yukio Mishima

Nos hallamos en Utajima, una pequeña isla japonesa. Shinji, un joven pescador, conoce a Hatsue, la hija de un rico propietario, y los dos se enamoran. El padre de Hatsue busca marido para su hija, pero Shinji es pobre y no cuenta para la elección. Los dos jóvenes tendrán que vencer los obstáculos que se les presentan para que su amor triunfe.

Yukio Mishima, después de viajar a Grecia y quedar muy impresionado por su cultura clásica, se inspiró en la obra pastoril Dafnis y Cloe de Longo de Lesbos (siglo II) para escribir El rumor del oleaje. Publicó la novela en 1954. Frente al culto al progreso y la modernidad encarnado en las grandes urbes como Tokio, Mishima invoca a la naturaleza y a la creencia en sus antiguos dioses como fórmula para una vida de plenitud.

Allí, en la ciudad, habían uniformado, por así decirlo, a casi toda la naturaleza, y los pequeños atisbos de poder natural que quedaba se consideraban un enemigo. Los habitantes de la isla, en cambio, habían establecido entusiasmados una alianza con la naturaleza, a la que prestaban todo su apoyo.

Mishima vive por esa época en Kamishima (la Isla del Dios), donde parece encontrar la fuente de una sabiduría antigua que emerge como ideal entre las cenizas del pasado (el padre de Shinji, el protagonista de la novela, ha muerto durante un ataque aéreo en la II Guerra Mundial, que tan traumática huella deja en Japón) y el incierto presente de cambios.

El mar solo trae las cosas buenas y convenientes que la isla necesita… y mantiene las cosas buenas y convenientes que ya existen aquí… Por eso no hay un solo ladrón en toda la isla, solo hay gente valiente y fuerte, gente que siempre tendrá la voluntad necesaria para trabajar como es debido y aguantar lo que venga, gente cuyo amor nunca es hipócrita, gente que desconoce la mezquindad…

Esta ultima afirmación es contestada en la propia novela por Yosuo, el mezquino pretendiente rico que se interpone en el camino de Shinji y Hatsue y que sirve a Mishima para mostrar el adecuado contraste entre los oportunistas sin valores que prosperan al amparo de la familia y el dinero y esa gente valiente y fuerte que son la norma en la isla.

Shinji, el protagonista de la novela, es un hombre con “empuje”, valeroso, que nunca es presa de la duda ni la desesperación, por mucho que se le tuerzan las cosas. En él parece querer reflejarse Mishima como superación de sus propias angustias y complejidades.

El muchacho experimentaba una sensación de total armonía con la abundancia de la naturaleza que le rodeaba. Inhaló profundamente, y fue como si una parte de ese algo invisible que conforma la naturaleza hubiera penetrado hasta el centro de su ser. Oyó el rumor del oleaje que rompía en la orilla, y fue como si su sangre joven se agitara al ritmo de las grandes olas marinas.

Mishima consigue que escuchemos ese rumor de las olas con esta sencilla historia que nos transporta a un mundo paradisiaco en el que dan ganas de perderse para no volver.

Al final, el fragor de la tormenta ganó al rumor del oleaje y Mishima, hombre de indudable empuje, acabó suicidándose después de su fracasado golpe para intentar reponer al emperador. Pero esa es otra historia…

 

 

7 comentarios en ““El rumor del oleaje” (1954), de Yukio Mishima: Dafnis y Cloe en una isla paradisiaca

  1. ¡Hola! Esta entrada me recuerda que tengo a Yukio Mishima en pendientes desde hace años. Pero como he leído poca literatura japonesa y para colmo fueron lecturas con las que no sentí ninguna afinidad siempre termino postergando a este autor. Tu entrada despertó mi interés, quizás termine dándole una oportunidad en el año. ¡Saludos!

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  2. Hola Juan 🙂 Yukio Misihima es el autor que me falta leer (junto a Tanizaki) para completar mis lecturas de autores clásicos japoneses …de los que pretendo seguir leyendo mucho más en el futuro. Me agendo este título, imagino que sabes que Yasunari Kawabata y Yukio Mishima eran grandes amigos, y que existe un libro publicado con su correspondencia. Ese es el libro que me gustaría leer luego de leer a Mishima en solitario. ¿Tienes intención de leer este libro también? Saludos y como siempre muy buena entrada 🙂

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  3. Pingback: TAG: Explorando libros – Saltos en el Viento

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